viernes, 10 de julio de 2015

9 de julio, A Finistére, Bretaña.

Desayuno de croissants y salida hacia la costa sur de Bretaña. Antes de dejar la costa norte nos acercamos al conjunto megalítico del cairn (túmulo de piedras) de Barnénez, construido alrededor del 4500 a. C.
Nota de Gonzalo: aunque es conocido por todos, quiero que conste que el conjunto al completo fue diseñado y construido por nuestros antepasados alienígenas para que sirviera de guía a las naves extraterrestres que nos visitaban entonces, y,  que, por supuesto, siguen haciéndolo ahora.





El Cairn estaba situado sobre la bahía de Morlaix. 


Nos dirigimos al interior de Bretaña, hacia Finistére. Descubrimos la costumbre de los siglos XVI y XVII de embellecer recintos parroquiales con el fin de tener el recinto más decorado y el resultado era un poco estrafalario y muy curioso. 





Atravesamos el parque natural de Armórica y en Huelgoat paramos a recorrer a pie algunos de los senderos de  sus bosques. 



 
Yendo en dirección al mar nuevamente, pasamos por Locronan, un pueblito medieval que cuidan con rigor,  evitando poner señales de tráfico y cables eléctricos. 





Dejamos Armórica y llegamos a Quimper, que estaba así de bonito (todos los pueblos están adornados con muchas flores. Entre ellas, geranios sin polilla)

Selfie del Yamanotín, que no ha parado en todo el viaje de decir que tiene hambre y de comer los manjares que nos ofrecen estas tierras: quesos, crepes, galettes... (Sin dejar de lado las pizzas, claro)


Así que a cenar en estas terracitas. ( por cierto, aquí no pasamos calor. No como en Madrid)


Y unas foticos más para que veáis lo nonitas que son las casas tradicionales. 

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